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Cambié la clase de historia
por la de anatomía.
Primer día de clases
en la Preparatoria Nacional.
Entraste al salón con tu minifalda
y tus botas de cuero, traías un liguero,
un top con un letrero: bebé.
Saborebas una tutsi-pop,
tus labios al rojo intenso,
por el caramelo.
Dos coletas de lado,
chuecas, aún no
te sabes peinar, y ya quieres
besar.
Boca pequeña y sensual,
inspira al beso, y a algo más.
Tus ojos te hacen lucir tierna,
pero de tras del inmenso verde
de tus ojos ocultas la más perversa
de las lujurias, ¡Justina!
De tez blanca, pero tan ardiente
que calcina a cualquiera.
Tus senos comienzan a brotar,
tus caderas a ensanchar,
y ya el sexo quieres probar.
No sé como es que de año
vas a pasar.
En matemáticas ni unas das.
Te puse ocho en historia
y diez en anatomía.
Aunque tenemos que estudiar más.
Ven a casa, te voy a regularizar,
para que de año puedas pasar.
¡ya no aguanto más!
¡Ay, Lolita! Si tus papás se llegan
a enterar de nuestros juegos,
de la escuela me van a expulsar.
¡Ay, Lolita!
Para todos eres un ángel
menos para tus amantes.
¿En que número de tu lista
de amantes estoy?
¡Ay, Lolita!
