Geremías en azul.


Flores.
enero 26, 2011, 9:15 pm
Archivado en: Cuento

Gracias por las flores. Te tardaste toda una vida en regalarme flores. ¿Por qué hasta ahorita? Ahora me es imposible recibirlas. No estoy en condiciones,  no estoy presentable para ti. Ando mal vestido. El maquillaje no me favorece. No es culpa tuya ni mía. El tiempo así lo quiso.

Son lindas las flores, las rosas rojas, aunque, bueno, no lo sabías, nunca te lo comenté, pero nunca preguntaste ¿cuáles son mis preferidas? Me gusta su aroma, pero ahora ya no las puedo oler, y no corro el riesgo de que al cogerlas me espine. Son dos los tipos de flores que me gustan. El primero nunca lo tuve, es difícil adquirirla por lo que se puede procesar de ellas, y nunca me atreví a conseguir una. Tan sólo quería tener una de ornato. Cultivarla y cuidarla. Me fascinan, y es una amapola. El segundo, me gustan por la forma de su botón, la manera en que van abriendo. Mi color favorito, de los tulipanes son los rojos y los purpuras.

En fin, de todas formas, se agradece la intención. Claro, colócalas en aquel florero de cristal cortado italiano, con ese garigoleado en forma de mariposa monarca. El que me obsequiaste de aniversario de bodas, pero sin flores. Y que nunca, hasta ahora, tendrá, por fin, algunas rosas rojas. Trajiste una docena, pero al florero le cabrán tres, es muy angosto. Recuerda que dicen que para que duren un poco más tienes que disolver, en el agua, una aspirina. Las flores que restan, puedes colocarlas en el florero grande, aquel que parece un cántaro de barro para el agua, pero que es de cristal simplemente, y ponlo en la mesa del comedor, en el centro, allí lucirán bien. La combinación, de aromas, es una delicia. El olor de las flores con el de los alimentos ambienta el comedor y despierta más el apetito.

Pero deja de llorar. Ya estoy mejor. Aquí me siento bien. Sabes que siempre estaré para ti, en esta cajita, en tu corazón, en tu mente, en tus recuerdos, en tu memoria. Gracias por no sembrarme en el jardín donde florece el olvido con el paso de los años. Y recuerda cuáles son las flores que me gustan, no te olvides, tampoco, de ponerme, de vez en cuando, la música que me gusta.

Pregunta, a la gente que quieres, ¿cuáles son sus flores favoritas? ¿Qué aroma prefieren, el de los jazmines o el de las petunias? También el color es importante saberlo, y, por otro parte, no te olvides de la música.

Recuerda regalar las flores a tiempo, no ha destiempo, cuando la gente ya no las pueda recibir, oler, tocar, disfrutar. Y al entregarlas pronuncia unas lindas y tiernas palabras. Por lo menos di Te quiero, no lo olvides, que yo no olvido que…



Ausentes y presentes.
enero 18, 2011, 3:34 am
Archivado en: Poesía

He estado soñando a los ausentes y a los presentes.

Los sueños de los primeros son livianos,

me llevan a pasear por su mundo,

un mundo que para los presentes es incierto.

Imaginándolo obscuro, desolado, así lo visualizan unos,

otros un lugar iluminado, lleno de vida.

Se piensan que allí, cundo se ausenten,

los presentes, se encontraran con sus ausentes.

Los de los segundos…ni recordarlos.

No son sueños, quizás sean realidades.

Los presentes se muestran como son:

soberbios, orgullosos, envidiosos, criminales, hipócritas…

Tratan de hacer actos bondadosos

con tal de no ir al averno y ganarse

un pedazo de cielo.

No viven para ellos,

viven para los demás,

para conquistarlos.

Me muestran este mudo, tal cual y como es.

Son tan sólo sueños,

sueños de ausentes y presentes.

Pero, el peor de todos ellos,

de mis sueños,

es en el que apareces tú.



El libro.
enero 6, 2011, 10:25 pm
Archivado en: Pensamientos.

Un libro siempre será un buen amigo, un compañero dispuesto a: si está abierto, te platica, si esta cerrado espera ser escuchado, si está abandonado, espera ser recordado, nunca será olvidado, si está destruido, es por la ignorancia.




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